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Tienes que estar.
Cerca, lejos, apartado
donde te encuentres.
Estar 
estar ahí
ante mi, ante cielo que flota por ti
ante todo lo que se acerca
ante todo lo que vislumbra.

Aparece. 
no me encuentres.
Atrapa y abraza lo que por ti
he perdido
olvidado
desvelado.
Atrapa lo pasa ante tus ojos 
que se encuentran solos y vacíos
inundados al nacer
de voz 
plenitud.

Aun te encuentras adyacente. 
Aun no estas.
Solo llega sin que la realidad se apodere.
Sin que no sabemos que es, 
desapego e ilusión 
nos arrastre con agua de lagrimas.
Lagrima in
ocente
deslizada por una piel 
que ya no es piel
una piel que no cubre
que no asemeja
ni al hombre,
ni toca

Lleva ante el yo
que tienes en lo mas incógnito.
subterráneo inerente 
liso y perplejo
amargo.
Lleva  a él
lo que te atrapa
lo que te esconde
lo que te humilla
desvanece.

Ya no padeces.


"Suave la eternidad que te arropa.
Silenciosa la voz que suspira.
Mientras se derrumba tu piel sobre la mía,
piedras fuertes rozan tu herida"

Divergente Noche


Ese fue el problema:
Tener que ver la noche
Que tanto quiero desaparecer;
Que de manera inmutable
Viene hacia mi cuando menos
desea la brigada llenar su campo de penumbra.

Cuando el inerte sonido
inconsciente ruega por la transparencia del aura;
Que es tan violeta , y escaso en lo azul, oscura, e infértil
al crear sentimiento alguno;
que bajo una sombra despierta mi esperanza
al relucir aquella estrella apasionada;
Como flor espinosa al introducir  sus afiladas puntas
en una roja roca de almohadón
Penetrable , triste, aparente.

Llega la noche  acortejada de innombradas esferas;
Cubre de agua salada una mascara mal tallada
Inocente , abstracta ante la irreverencia.

Llega, aparece nueva ves,
La noche que conoció un lugar oscuro en todo aspecto,
Olvidado y segado
Por una descarnada irrealidad;
La simpleza orgánica suplica piadosamente;
La estación iniciada por un crepúsculo
que la acaricie y consuele ruda y descaradamente
Con su táctica macabra de
despellejar un corazón ya sin garganta.

Aguda interposición


Y heme aquí escuchando 
las imágenes de mi mente,
denotando cada vistazo de ellas 
en palabras ajenas.
Esto que siento y lo que pierdo
aun penetran, de manera indeducible.
Lo que anhelo que no desaparezca
pero que desvanece en mis manos
oscuras y patéticas.
La grieta roja de una voz
que no tiene que soñar
suspira, palpita
no le encuentra la verdad.
es una angustia que renace
besos de belladona 
adormeciendo mis labios, 
visión, mi latido, suspiro marcado;
respiración surrealista 
que se introduce por tus poros
se adapta a tu tejido frágil,
ligero , agudo en lo omnipotente.
Sentí desesperación, pasión; 
irónico el rencor, frustración 
inadecuada de un ritmo latente en la expresión
incorporada de tu aparente alma vacía
frívola que se acoge en la
unión de tu aura y mi presencia.

Todo con nada



Vacía la cama
vacía la cocina
vacía la nevera
vacía tu alma
vacía la casa
vacía la piscina
vacía la ciudad
vacía la copa
vacía el bar
vacía el borracho
vacía su mente
vacía la semilla
vacía sus mentiras
vacía la mesa
vacía el plato
vacía la despensa
vacía y deprimida
vacía y sin cobija.

Intrafraternal


Escucho tu vos que renace en tu suscrita melodía.
Soberbia la innata caridad que sostiene lo absurdo.
Pienso, medito y permito.
Las sobras de tu piel gastadas en mi desierto húmedo,
se acomodan en la paralela realidad de nuestro sueños irreales.
Pero aún, te siento, y te pienso y medito.
Se impone lo que permito,
me abrazas, te recuestas, y te asomas.
la sombra de tu olor, se desnuda ante la de tu herida carnal.
Eficaz, hablaré en pos de tu cordura, que duda como el petrificado.
Se alimentan tus uñas de sal.
Me amenazan tus penas virtuosas de lo que la sangre toca en lo desafinado.

Amor Ágape


Y lo que en el mundo congelado de mente,
cree que es amor;
es lo equivalente al despreciado dolor
ubicado en un lugar desviable del mismo.

Es el dolor infalible 
que hace de lo inconsciente ;
una afiliación oculta al sadismo
sutilmente implantado por una pasión inherente .

Cuando te ves admirado por una ilusión ,
se aplasta fútilmente en una hoguera
de descomposición homínida.

Es un ahogado deseo de sufrimiento claroscuro;
perpetua en la mas lejana imagen 
arquitrabada en la ciénaga de un espirito sociópata.

Mañana Matutina


Mañana nublada de piedras rojas,
techos mojados como almohadas lavadas
a través de la pared, luces feroces
almíbar que despierta y fallece.

Pastoso calzado de piel luminosa
el ruedo marrón de tus pies
todo un infierno cuando desaparece
oculto en las ramas del jardín
frutas en las manos, la digestión.


La Violada



Despúes de la luz


Después de la luz
Una única ilusión
Despejando cada gota agotable de tu existencia
Olvidando mi mirada en tus ojos
Amanecer de días iluminados
Sensación inigualable de tu tacto
LA ausencia,  es tu aura
Sentada e incorporada melancolia de tu alma
ES más que una esperanza.
Sentir el brillo en tu luna
Acostumbrada a tu presencia
Enamorada de tu astucia
Tu egoísmo me deslumbra
Que me acorrala tras las sombras de una pasión invisible y compasiva
Que renace a cada instante
Paciente y venerable.

ALBIGEA


Extraterrenal, de escasos verdes y naranjas
De claridad apartada y oculta
Sensación ahogada en humedad
Jaula desplegable donde aguardan los alientos
A lo lejos, nubosidad que arropa pieles
Retratos borrosos contemplados por igualdad
Edificaciones ovaladas y geometrizadas, separan del suelo
Auras de luces bailan con el humo
Mar lejano, ausencia de paseos veraniegos
Cobijas que en la austera similitud aún acogen
Días que parecen noche
Noches que parecen más noche
Tubos gigantes alimentan el desastre
Algunos aún se mantienen, otros ya evolucionan
Líneas son nuestro ser, hogar
Una ciudad arquitrabada
En degradaciones de grises y atmósfera desechable.

Estefanía


Amo la lluvia Que  se desliza inadvertida  sobre tu cara. 
 La sombra de tu aura, que precisa tu mirada.
 Amo, amo tu miedo.
 La sorpresa inminente  que despierta la alegría.
 Felicidad vestida de soledad que arropa tu tristeza. 
Inhóspita cobardía. Valentía desmentida.
La esperanza de tu llegada a mi horizonte.
Olivia  tus rencores,Abandona la ira Pasmada de incorporada melancolía, A la amargada Estefanía .
Farol de ojos brillantes, Como sendero, Via despejada que iluminada tu llegada.